El primer día del nuevo mes nos trajo la publicación de la encuesta Tankan japonesa para el primer trimestre. Las previsiones parecen sorprendentemente optimistas a pesar del terremoto pero en el fondo los datos reales estaban cerca de los pronósticos, con el riesgo de que la mayoría de las respuestas a la encuesta se enviaron antes del 11 de marzo y por tanto no veremos ningún sentimiento apocalíptico hasta el siguiente trimestre. El dato decepcionante ha sido el gasto en capital, con una caída del 0,4% comparada con el aumento del 0,5% previsto. El dólar-yen no ha reaccionado inmediatamente, pero lo hemos visto subir lentamente a lo largo de la sesión. En otros datos, el PMI manufacturero chino mejora respecto a febrero y sube hasta 53,4 puntos, pero no ha logrado hacer buenos los pronósticos de un avance más fuerte hasta 54,00. El equivalente medido por HSBC ha mostrado una tendencia similar aunque no hasta tal punto, y sube hasta 51,8 desde 51,7 contra el dato de 52,4 previsto.
En el último día de marzo, los flujos de fin de mes parecieron sugerir un dólar ligeramente más débil. El billete verde terminó el día por debajo del nivel de 76,00 en el índice por primera vez esta semana. El euro se apoyó en los comentarios restrictivos del BCE. Esta vez Wellink y Quaden decían que el banco central necesita hacer patente su alerta sobre la inflación, ya que los datos muestran que el IPC estimado para la eurozona ha subido hasta el 2,6% interanual en marzo desde el 2,4%. Las expectativas de tipos de interés siguen dando guerra en estos momentos, mientras la situación de la deuda en Portugal, Irlanda y Grecia parece olvidada (por ahora). Las pruebas de resistencia de la banca irlandesa muestran que cuatro bancos necesitan 24.000 millones de euros adicionales en capital, en la parte alta de las previsiones del mercado.
En cuanto a los datos llegados desde Estados Unidos, las peticiones semanales de subsidio de paro resultaron ligeramente peor de lo previsto en su dato principal (388.000 contra las 380.000 esperadas), pero cuya marcada revisión al alza del dato anterior (hasta 394.000 desde 382.000) confirma que realmente el dato es bastante malo. Por otra parte, el PMI de Chicago ha sido mejor de lo previsto pero por debajo de la cifra del mes pasado. A pesar de ello, el componente de empleo del índice anima al mostrar una fuerte subida. En el resto de frentes, los pedidos a fábrica de febrero han defraudado con una caída del 0,1% mensual contra el crecimiento del 0,5% previsto y tras una revisión al alza de los datos de enero.
En Europa hay festival de PMIs y el paro en la eurozona. Desde Estados Unidos nos llegará el esperado informe de empleo, además del ISM manufacturero y precios pagados. Deberemos estar atentos a Fisher y a Dudley de la Reserva Federal.



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